El saco perdido…

Respiro hasta llenar mis pulmones de aire, cierro los ojos y apretó los puños. No quiero pensar, no quiero dar demasiadas vueltas a esto por que no quiero tomar ninguna postura, bajo la cabeza y comienzo a mirar el horizonte, aflojo los dedos y dejo que la sangre corra a mis dedos, sonrió y recuerdo cada imagen de esta noche.

Definitivamente no es algo que pueda dejar como algo que paso, como una noche más, como otro huésped más en mi corazón, algo paso esta noche que despertó en mi un sentimiento distinto a lo que había sentido antes, a las otras noches. Miro de regreso al cuarto y veo como te levantas y te pones mi saco, y sales al balcón a acompañarme con un cigarro… con un cigarro y mi saco, y sólo tu ropa interior.

-Que noche no? Dices mientras te mueves el cabello de la frente, creo que no tengo palabras que puedan decir lo que pasa anoche, o si pero no de leerían tan espectacular como de sintieron.

Camino de regreso a la ventana, recojo mi pantalón del suelo y te digo que voy por algo de desayunar, mientras tu esperas en el balcón, con tu cigarro y tu cabello alborotado, con mi saco y tus pies descalzos, con el humo que dale de tu boca y los camiones a lo lejos que comienzan a pasar.

El cuarto es un mar de evidencias, la sábanas en el piso y mi camisa en el pasillo, un par de arañazos en la espalda y un flash back de tu hombro derecho siendo mordido por mi, definitivamente son marcas de una buena noche.

Camino al carro y arranco pensando en querer volver y saber como será el resto del día. Llego 15 minutos después, esperando verla en la cama semi-dormida o en la regadera bañándose, o probablemente en el balcón junto a la mecedora. Abro la puerta pensando al decir alguna línea media ñoña de llegada o simplemente decir buenos días ya llegue.

Entro y dejo la comida en la mesa, veo la falta de sus tacones en el piso, entro al curto y veo que el balcón abierto y la cama tendida marcan que probablemente ella se haya ido, entro al baño y no hay huellas de ella, no pistas, no ropa ni si quiera mi saco, creo que de ha ido sin decir adiós, creo que la magia de anoche solo funciono de un lado.

Camino por el cuarto pensando, recorriendo un histórico de la noche, detalles, palabras, momentos, algo que pudiera hacer diferente lo que paso, algo que me dijera eso fue tan malo que hoy no te espero ni para decir adiós.

Reviso mi celular, no tengo el suyo, busca una tarjeta o una nota u tampoco dejo nada ahí. Tengo que pensar como volverte a encontrar, tengo que buscar la manera de verte otra vez, e intentaste enamorar, tengo que sacar el lado sensible del volvernos a encontrar y traeré de regreso a la cama y a mi amar.
(Continuara…)