Entre los dedos…

Te tengo entre mis manos, te aprieto con fuerza para saber que sigues aquí y que estas con la mente aquí, conmigo, que no estas pensando en en mañana ni en hasta donde pudiéramos llegar, que no piensas en tu pasado y que no tenemos el futuro, que tienes el presente de frente y de una patada lo podríamos pisotear, que la vida esta hecha para seguir sin tantas complicaciones a las corazonadas y que el mundo ya esta cansado de la gente temerosa que no se anima a cambiar.

Hay tantas cosas que eh visto seguir un camino que no llega a ningún lado que esta vez no quiero dejar las cosas sigan su rumbo natural, estoy dispuesto a manipular el cielo y borrar el sol con tal de que las cosas sea diferentes en mi vida, por lo menos una vez más.

Tus dedos entrelazados con los míos, tu cabeza recargada en mi pecho y mi corazón comienza a vibrar…

Cruzando caminos…

Estaba yo muy tranquilo disfrutando de mi día nublado, sentado en la mesa de costumbre con un Chai de coco y un cigarro, esperando despejarme y dejar que mi cabeza diera vueltas y me diera algo que contar. De pronto veo pasar a una mujer que por supuesto llamo mi atención, alta casi como yo, con el cabello largo y brillante y con un porte increíble al caminar. Era como si estuviera completamente segura de como se veía mientras caminaba, era como si supiera que la estaba observando y supiera que pensaba ir atrás de ella aunque sea sólo para saludar.

Por supuesto que deje atrás el Chai y el cigarro, me levanté rápidamente y sin disimular camine hacia ella, no sabía exactamente con que línea empezar así que me atravesé en su camino y dije -Hola soy Ricardo. Seguro se le hizo estúpidamente ridículo, por que sonrió y después se río, puso la mano sobre su boca y después de dar una segunda mirada bajo la mano y me saludo, me dijo hola yo soy Renata.

-A dónde vas? Le dije sin más rodeos para saber si esperaba a alguien más o si venía sola.
-Vengo a palacio a recoger un vestido. Sonreí discretamente aplaudiendo que no esperaba a nadie más.
Después de un par de preguntas e intercambio de información personal bastante general, me di cuenta que no la quería dejar ir, así que la acompañe a recoger su vestido.

En la tienda en la línea de probadores de pronto sale con su vestido preguntado -Que tal? Con un asentó tierno y cara de pregunta, con la boca apretada y mirándome a los ojos.

“Perfecto” fue lo único que pude decir, seguramente me puse rojo y la mirada fue demasiado obvio, era un vestido rojo con un escote increíble en la espalda, que dejaba ver algunas pecas en tus hombros y un lunar pequeño en la espalda baja. Un vestido largo como de ensueño, de verdad creí que estaba soñando.

Se volvió a meter al vestidos a cambiarse, pero esta ves dejo la cortina un poco abierta, dejo una delgada línea que me provocaba hacer carne un poco solo para ver probablemente algo más que es espalda bronceada casi perfecta que acababa de admirar. No resistí nuevamente y me acerque, cuidadoso y con nervios voltee a mi alrededor y me asegure que no hubiera nadie cerca. Al asomarme te la vi terminando de abrocharse el brasier y me vio ahí en medio del pasillo por el espejo, sonrió de nuevo y con la mirada me dijo ven… (Continuara)

Volverte a ver…

Sentado casi acostado sobre la mesa, fumándome un cigarrillo mientras veo el humo escaparse entre mis dedos subiendo al techo donde hay un ventilador que lo corta como espadas y lo reparte al resto de la casa, hoy es uno de esos días que hace frío, de ese frío que te cala hasta los huesos, que te entume las piernas y te hace sentir inútiles los dedos. El día casi gris, casi iluminado y casi tranquilo.

Casi es de día pensé, son las 6:30 y probablemente la ciudad se comienza a despertar. Volteo la cara contra mi brazo izquierdo y puedo volver a oler ese aroma que ella traía ayer que me tenía hipnotizado, cuando la abrace quise quedarme con ese aroma en mis pulmones. Ese aroma que te lleva a recuerdos, recuerdos que son como vídeos grabados en la mente, de esos en los que ves todo con un filtro sombrío pero escuchas, recuerdas aromas y hasta sientes las últimas caricias.

Tu mirada nostálgica, tus ojos medio abiertos y tus cejas intentendo ser expresivas, el ceño a medio fruncir, la boca un poco torcida y todo haciendo una cara de “no creo saber que hacemos aquí”.

Creo que somos amigos, o somos algo extraño con sentimientos muy fuertes pero muy limitados, y es que tenemos tantas cosas en común! probablemente el término amigos suene bastante cerdo pensando en las cosas que pasaron, pero el punto era marcar un lazo de mucha unión, de apoyo incondicional y de entendimiento, de esas cosas que puedes hacer enfrente de una sola persona y sabes que nada va a importar, de esos momentos que sólo pueden pasarte con alguien y los demás se pueden borrar fue cualquier lugar.

Mis manos te siguen dibujando en el aire, mis ojos te ven y caminas hacia mi, te abrazo y sonríes como si te diera el mismo gusto verte, sólo que más contenido o controlado. Quiero escuchar tu voz una y otra vez en mi cabeza, quiero repetir en mi mente tus palabras para que no se me olvide como suenan de tu boca, quiero hacer tantas cosas que si me dejarás no sabría por donde empezar.

Otro día más que te veo después de un buen rato de sólo pensar en ti, otro día más que te veo y siento que me pudiera quedar abrazado a ti, pero honestamente no se dónde vayamos a parar, o que estés buscando de mi.

Borrando miedos…

Y con mirarte en fotos me robas suspiros, con verte a los ojos me pongo nervioso, y admirarte a través de instagram es mi nueva mayor afición, claro que también me gusta sentir tu espalda desnuda, me gusta respirarte y sentirte cerca de mi, pero a veces hay que conformarse con los pequeños tesoros que nos da la vida.

No dejo de pensar en ti ni un día, estas en mi mente todo el tiempo, y en todas mis redes sociales, y en mi carrete de fotos del celular y obviamente te traigo tatuada en el corazón. Yo se que después de lo que hablamos no debería ser así, yo se que después de lo que dijiste no debería de escribir así, pero es que me resulte muy difícil dejar de sentirlo, se me hace mediocre aceptarlo y sólo darme la vuelta y no luchar más, se me hace insuficiente conformarme con un no es nuestro momento, y las cosas no deben empezar así.

Tengo miedo de ver moverse tus labios tan cerca de mi y no poder besarlos, tengo miedo de verte pasar y no poder atraparte entre mis brazos, tengo un corazón que se acelera al leerte, que palpita como si se quisiera salir a saludarte cuando te veo y que me provoca una sonrisa inusual cuando te escucho.

Quisiera poder borrar todos tus miedos e inventarte una historia diferente para que quisieras vivir una vida a mi lado. Borrar todos las reglas morales de tu mente, todos los prejuicios que te importan y comenzar desde cero lo que entre dos pudiera pasar.

Cielo Verde…

green-sky

Anoche la luna se asomaba coqueta por mi ventana, parecía luna llena desde el ángulo donde la veía, pero era una luna media, una mitad completamente radiante y perfecta, brillando desde el Rincón derecho de mi ventana, iluminando las sabanas en mi cama y al buro del fondo que se veía a través de mi ventana.
Sonreí y suspire, pensé que en cualquier momento de cualquier día hay cosas hermosas que apreciar sin esperar que algo extraordinario pudiera pasar, recordé mas de una de esas lunas en las que en lugar de asomarse, bajaba por mi ventana y nos iluminaba con singular alegría la noche.

Hoy desperté con las ultimas huellas de la luna en el cielo, con un sol imponente que marcaba su hora de entrada y despedía a la luna y esa estela que suele dejar antes de desaparecer, pero mi sorpresa fue que el sol siendo el mismo ponía el cielo de otro color, hoy el cielo se ve verde, las cosas cobran intensidad y los colores vuelven a tener contraste. Hoy el día se ilumina diferente, la tranquilidad se puede escuchar desde mi ventana, y algunos pájaros deseándonos un buen día al fondo también se pueden escuchar.

No puedo evitar esconder mi sonrisa, caminar diferente y sonreír a quien se me ponía en frente, no pude disimular el palpitar de mi corazón cambiando de ritmo por volver a escuchar tu voz, besar tu piel o probar tus labios, y es que aunque es difícil aceptar o saber que no será lo mismo probablemente, es mejor tenerte cerca, saber que en cualquier momento llamaras, o que te puedo encontrar en cualquier negocio de la misma plaza que solíamos frecuentar, o que quizás algún día te arrepentirás y correrás tras mi querer. No puedo evitar pensar mandarte flores, o llevarte un chocolate o quizás un globo de estrella para que tú tampoco me puedas dejar de pensar.

Una nueva oportunidad…

Comienza un día nuevo, sin sol y gris para variar, pero bueno veamos las cosas desde la mejor perspectiva, será un día de poco calor y con un clima ideal para un buen café y un cigarro.

Este nuevo año espero hacer todo diferente, quiero ser más claro en mis objetivos y más certero en mis decisiones, quiero ser más directo en mis comentarios y menos intenso en mis percepciones.

Hoy camino bajo la brisa de la lluvia hacia el trabajo, con una sonrisa media fingida y con ganas de un abrazo. El frío se siente en cada parte de mi cuerpo que ha sido fracturada o dislocada, y la humedad me tapa la nariz y me reseca la cara. Pero venga! Que el ánimo que traigo para este nuevo comienzo debe ser un antagonista con este tipo de días, debo demostrar siempre la alegría que queda en mi y ser firme en mis decisiones como en mis responsabilidades.

Sigo esperando aquel amor que un día creí ver llegar, y sigo siendo igual de sentimental y caballero para quien lo pueda notar. Un día de estos las cosas van a cambiar … Me repito en la mente.