Conservando la calma… Creo

Mi cabeza da vueltas y tengo una sensación rara en el pecho, siento miedo pero no de ese que te enchina la piel, ni tampoco de ese miedo que provoca ganas de correr, este es más bien un sentimiento que viene de un montón de acciones y escenarios específicos.

Tengo miedo de un día no despertar en tus brazos y no escuchar tu corazón, tengo miedo de estar sembrando en el aire y cosechar sólo vapor, tengo miedo de abrazarte y que no sientas nada como yo. Tengo miedo de la distancia mental y las divisiones territoriales de sentimientos. Me siento como si estuviera hablando sólo y bloquearán tus sentimientos.

Estoy completamente seguro de lo que siento, de lo que quiero y de lo que puedo esperar, firmo con sangre que los palabras son ciertas y mi honor las respaldara, pero me gustaría saber que es lo que tu ves, que quieres y como te sientes, hacia adonde apunaban tus velas, y donde debo esperar.

Pensándolo bien, no es miedo, porque estoy seguro de cuanto puedo luchar, y de que te puedo cuidar, es incertidumbre

Pensando en ti…

Cuando pienso en ti todo cambia, es como si entrara en mi lugar feliz, lo difícil, lo adverso, y lo estresante se vuelve más ligero por solo traerte a mi mente y escuchar el eco que dejas de tu voz.

Necesito verte para llenarme de esa adrenalina y energía que dejas en mi, quiero estar a tu lado para conservar tu aroma y grabar una imagen más nueva de tu sonrisa, tus ojos y ese ombligo que me fascina.

Esta semana me di cuenta lo perseverante, capaz e inteligente que eres, no tenía duda pero esta vez se materializó y me queda bastante claro que dentro de tus muchos encantos que tienes, (y dentro de lo enamorado que estoy de ti) por ese corazón tan noble, esa forma tan linda de ser, y ese físico que me atrae muchísimo, me tienes aún más anonadado con tu inteligencia.

Siento que tengo mucho sin verte, creo que ya te he dicho demasiado que te extraño y tengo miedo de que te empiece a fastidiar…

Esos momentos que tu mente te juega todas las opciones que te puedan hacer quedar mal.

Estoy donde quiero estar…

Ese sentimiento entre mariposas en el estómago y estimago revuelto, esas náuseas que se vuelven suspiros y esos nervios que se ven en las manos cuando tiemblan son los que me delatan cuando la cabeza esta dando vueltas y no, no me refiero a estar ebrio.

No se como describir este mar en picada que me sacude las ideas, no tengo un sentimiento claro de haber tenido una experiencia parecida antes, o probablemente era yo el que estaba del otro lado. Me siento emocionado y nervioso pero tengo miedo y me tiemblo sin saber porque.

Quiero verte y tenerte y decirte un millón de cosas, quiero ganarte y convencerte de que tengo todo lo que mereces. Mostrarte que estamos bajo el mismo techo pero que mi cielo esta nublado, que los relámpagos me despiertan y que el sol no desaparece, sólo se esconde cuando hay tormenta.

Soy una estatua de concreto que no se va, me quedo aquí parado como los riscos luchan contra el mar, me apodero de mi piso y no quiero ir más allá, pero me quedo firme y no me pienso retirar.

Estoy donde debo estar…

Detente a disfrutar…

En una noche te das cuenta de que todo lo que has hecho puede ser siempre así, o que todo lo que pensabas pudo haber estado siempre mal.

Es ese sentimiento mientras cantas con una botella en la mano y el Mariachi de frente que te permite ver claro, que de repente todo de vuelve en cámara súper lenta, como si detuvieras el tiempo, las gotas de vino derramando se del vaso se congelan en el aire, el cabello de las mujeres que se movían se queda estático y el humo de mi cigarro deja de subir.

Es entonces cuando giró y miro a mi lado a una de las más grandes personas que he podido conocer, me miro y estoy agarrándola de la cintura mientras cantamos a todo pulmón esa canción que tanto nos gusta, el tiempo se detuvo todo sigue congelado, sonrió y suspiro y sólo puedo pensar que suerte tenerte aquí conmigo, y que fortuna nos espera por el tiempo que nos falta por conquistar. A su lado cantando con la misma emoción otro angelote que llego justo en el momento exacto, estiro más la sonrisa y la quiero abrazar, y decirles a las dos que estamos en el lugar correcto con gente leal y sincera, y que esto es toda una hermandad.

Estiro mi mano con la botella y abrazo a mi mejor amigo y le digo, esto no podía estar mejor, las gotas de mi vaso comienzan a caer, el humo del cigarro sube otra vez y la fiesta sigue en tiempo normal, a esto se refieren cuando dicen “detente a disfrutar”.

Que suerte tengo de tener a la gente que esta a mi alrededor, a mis hermanos/amigos/compañeros de vida, y esa mujer que robo mi corazón.

Destellos de ti…

Me quedo con el sabor de tu piel entre los labios, me quedo con la sensación de mis manos sobre tu espalda y me quedo con esas ganas de gritarte que te quiero al oído que me trague para no arruinar el momento.

Me perdí en el punto entre tus besos y tu mirada fija, entre la ropa que caí al piso y tu cabello acariciando mi cara, me grabe cada segundo como si fuera una fotografía que nunca quiero borrar.

Tengo destellos de esta noche por toda mi cabeza, sigo besando tus piernas y jugando con tu ombligo, me agarro de tus manos y beso tu cuello y te repito en mi mente que te quiero para mi y que lo quiero para siempre.

Es una de esas historias que parecen una fantasía o demasiado perfectas para ser realidad, pero es tan real que sigo sintiendo cada parte de ti pegada a mi.

Otra vez, te acaba de ir y ya te extraño.

Casi como un sueño…

Te veo recostada de lado sobre mi almohada, con el cabello colgando de la cama, con tu sonrisa de que sabes que te gusta estar aquí, con tu cintura y tu estómago plano y con ese ombligo que me fascina besar.

Te veo en mi cuarto y te quiero en mi vida, te tengo a mi lado y me siento como si la vida nos hubiera guardado para este momento, como si todo lo que ha pasado sea para hoy y todo lo que tenga que pasar pase pero juntos.

No puedo dejar de besarte, de avaricia tu espalda o abrazarte como si no te quisiera dejar ir, como si quisiera parar los minutos y que no llegue el amanecer, como si esta media noche fuera eterna y me pudiera quedar en tu piel.

No es un sentimiento viejo, ni es un momento reciclado, creo que es lo que hace más especial que sea tu, que lo que tengo para ti no es más que algo puro, creativo y sincero, que tengo una aventura increíble preparada para ti, en la que estoy seguro que haremos historia y más que historias creo que tu y yo podemos ser leyendas.

Te beso y me vuelvo a acurrucar en tu espalda, a llenar tu cuello y tu espalda de besos míos para que tu piel empiece a hacer memoria. * Cierro los ojos y pido que no sea un sueño más. *

Un lugar a tu lado

Siempre tuve esa curiosidad por saber de ti, por tenerte cerca y abrazarte, por respirar en tu cuello y que me abraces con fuerza, que me dijeras te extrañé, que me agarraras de la mano cuando estuviera a tu lado o que me acariciaras con tus manos.

El tiempo vuela cuando estoy contigo, me quedo con la sensación de quedarme mas tiempo, de no dejarte o de llevarte conmigo, me quedo con esa sensación en los dedos como si dejara caer algo cuando suelto tus manos. Me aferro a tu cintura y a sentirte cerca de mi, pero finalmente se llega el momento de despedirnos y es ahí cuando te comienzo a extrañar.

Por eso intento llamarte de noche, porque quiero que tu voz sea lo último que escuche antes de dormir o que me quede en tu pensamiento para que me veas en tus sueños, quiero ser tu buen día de cada día para que sonrías y sepas que desde que me despierto te pienso.

Hago espacios en mi día para buscarte y verte, busco coincidir en tus planes para tenerte de frente. Estoy tramando en mi cabecita como hacerme notar mas y mas, como me veas tan diferente y que te conquiste y te enamore y sea todo para ti, no tengo que me detenga y estoy seguro que quiero arriesgar todo para comenzar por ganarme un lugar a tu lado.

 

 

 

Cielo… (Nueva sección)

Una sección más dedicada para ti, de esas historias que probablemente desde hace mucho debieron comenzar, y llega el momento en el que todo encaja perfecto y te arriesgas de frente, sin armaduras, sin caretas y con el corazón abierto, esperando que todo lo bueno este por pasar.

Cada que estas cerca de mi todo a mi alrededor cambia, se siente como si hubiera una nueva estrella en mi cielo que me siguiera para iluminarme mientras camino, cada que nos vemos es como si me abrazaras con esa luz que irradias y haces todo más especial.

Contigo siento que estoy en mi pedazo de cielo y que tengo todo a tu lado, me siento como si estuviéramos arriba de cualquier circunstancia, como si el mundo y las cosas que son adversas estuvieran bajo nosotros, me siento en nuestro cielo y con el mundo a mis pies.

No me canso de decir cada que te veo que es un placer el solo hecho de estar contigo, me encanta escuchar tus historias y eso que pasa mientras no estoy yo.

Este es tu pedazo de cielo donde me tines a mi, escribiendo lo que se vive y se siente desde adentro para ti.

Besos de media noche…

Llegaste al bar local justo a la media noche (o algo así) y llegaste tan natural como siempre, tan tranquila y tan amigable como si todos ahí te conocieran, como si fuéramos amigos todos y como siempre quise que fueras.

Unos tragos y unas miradas y tu sonrisa, esa que sale sin prisa y que no intentas disimular, tu manos agarrado la mía mientras recorremos de la mesa a la barra y de tu espalda a tu cintura.

Brindamos por vernos, celebramos que estamos juntos y decimos cosas tiernas con un toque de sarcasmo para que no sea todo tan ñoño ni tan clavado.

La verdad es que moría por verte, que quería atravesarme en tu camino y abrazarte y besar tu cuello porque el “beso en la boca es cosa del pasado”, bueno más bien es algo más privado.

Te segui los pasos a tu coche y cuando creí que sería una despedida de amigos nos comenzamos a besar, te seguí a besos hasta que entraste en el carro, me metí para seguir y no parar, nos mordíamos los labios con esas ganas de querer marcar, nos acercamos más y mientras nos besábamos nuestras manos se agarraban del cabello de la nuca del otro y parecía que justo ahí nada nos podría parar, mi corazón latía tan rápido que parecía que iba a explotar, tuve ese sentimiento que te llena de energía y te hace suspirar.

Fue una noche diferente, como todas las noches a tu lado, como soñar contigo y verte al despertar, fue la mejor manera de decirnos “Hey te voy a extrañar”.

Aroma a ti…

Mi cama conserva tu aroma, una de mis almohadas se aferra a un cabello tuyo que quedo atrapado entre las cobijas y mi mente mantiene el recuerdo de tu espalda y tu cuello mientras lo besaba, mis manos sin sienten tu cintura y mi cuerpo tu abrazo.

Todos los días deberían acabar así, todas las cosas que nos decimos nos las deberíamos de decir así. Mi cama, mi cuarto, mi casa a sienten tan diferentes cuando estas tu.

Deberías de tener un puente a mi lado y terminar de convencerte que somos el uno para el otro.

Te extraño